El sol de la tarde caía, sus últimos rayos desaparecían, caía dando paso a la oscuridad de la noche, una noche iluminada por su luna y sus primeras estrellas.
Conversaban mucho, se sentían cómodos haciéndolo, las horas pasaban, el reloj corría, la luna se movía, las estrellas la seguían.
- Crees que nuestras palabras llenarían todo el cielo ? pregunto ella esbozando una sonrisa
- Creo que si, hablamos mucho, aunque el cielo, el cielo es inmenso, contestó él.
- Tienes razón, dijo ella
- Y tu crees que nuestro amor llenaría todo el cielo ? preguntó él
Y mirándose a los ojos, sin mediar palabra, supieron que su amor era inmenso.
Conversaban mucho, se sentían cómodos haciéndolo, las horas pasaban, el reloj corría, la luna se movía, las estrellas la seguían.
- Crees que nuestras palabras llenarían todo el cielo ? pregunto ella esbozando una sonrisa
- Creo que si, hablamos mucho, aunque el cielo, el cielo es inmenso, contestó él.
- Tienes razón, dijo ella
- Y tu crees que nuestro amor llenaría todo el cielo ? preguntó él
Y mirándose a los ojos, sin mediar palabra, supieron que su amor era inmenso.
